- El proyecto HUELLAS ha medido el impacto de laboreo agrícola en el medioambiente en más de 200 explotaciones agrícolas en Campo de Montiel y Mancha.
- Los datos obtenidos han hecho posible Huellapp, una aplicación móvil que calcula de forma ágil la huella de carbono, nitrógeno, hídrica y energética de cada finca.

Un consorcio de fundaciones liderado por la Fundación Legado Bustillo de La Solana presenta el viernes 12 de diciembre los resultados de Huellas, un ambicioso proyecto para medir la huella de carbono, de nitrógeno, hídrica y energética en explotaciones agrarias a través de una aplicación digital.
La Fundación Legado Bustillo, a través de su Centro de Estudios Agropecuarios y Medioambientales Cibeles, la Fundación Cellbitec de Almería y la Fundación Ingenio del campo de Cartagena pusieron en marcha hace ahora un año el Proyecto Huellas, una iniciativa innovadora destinada a medir de forma rigurosa, estandarizada y accesible las huellas de carbono, de nitrógeno, hídrica y energética de las explotaciones agrarias de la Mancha y el Campo de Montiel. El objetivo consistía en dotar al sector primario de una herramienta práctica y escalable que le permitiera avanzar hacia modelos de producción más sostenibles, competitivos y alineados con los retos de la agricultura del siglo XXI.
En un contexto en el que la sostenibilidad agrícola se ha convertido en una de las prioridades globales, las explotaciones agrarias se enfrentan al doble desafío de producir alimentos esenciales y, al mismo tiempo, reducir sus impactos ambientales. El uso de fertilizantes, combustibles o fitosanitarios genera emisiones de gases de efecto invernadero y pérdidas de nitrógeno al medio, con consecuencias directas sobre el clima, el agua y los suelos. Huellas nació precisamente para medir, comprender y gestionar estos impactos.
El proyecto, liderado por el profesor Gregorio Salcedo, ha recabado información de más de 200 explotaciones agrarias de cereal, olivo y vid de La Solana y su comarca, de donde se han obtenido unos indicadores ambientales claros y comparables que han servido de base para la elaboración de la aplicación.
El proyecto ha tenido diferentes fases:
- Diseño y cumplimentación de encuestas a un amplio número de agricultores sobre uso de insumos y manejo de sus explotaciones.
- Análisis estadístico de los datos para identificar las variables más determinantes, definir indicadores clave y desarrollar algoritmos propios que calculan de forma sencilla y rigurosa las huellas de carbono, nitrógeno, hídrica y energética.
- Creación de una aplicación multiplataforma Huellapp, con interfaz intuitiva que ofrece resultados inmediatos mediante gráficos y comparativas frente a promedios sectoriales.
Su impacto se prevé significativo tanto para los agricultores, que dispondrán de un diagnóstico claro y accesible sobre la sostenibilidad de sus explotaciones, que podrá traducirse en ahorro de costes y mejora de la eficiencia; comopara las administraciones públicas, que contarán con una herramienta útil para recopilar información útil para el diseño de políticas agrarias y ambientales más ajustadas a la realidad; y por supuesto para los consumidores y el mercado, gracias a una mayor transparencia en las cadenas agroalimentarias y al impulso de productos con menor huella ambiental.
“El desarrollo de esta herramienta responde a una necesidad real del sector agrario y de la sociedad en su conjunto: medir, comprender y reducir el impacto ambiental de la producción de alimentos”, subrayan desde la Fundación Legado Bustillo. “Al integrar la investigación científica, la participación directa de los agricultores y la innovación digital, aspiramos a que Huellapp se convierta en una referencia práctica en el camino hacia una agricultura más sostenible y comprometida con el territorio”.
Con el Proyecto Huellas, la Fundación Legado Bustillo y el Centro Cibeles reafirman su compromiso con un medio rural innovador, informado y protagonista de la transición ecológica, situando al agricultor en el centro de las soluciones y no solo de los problemas.











